lunes, 28 de noviembre de 2011

El expresionismo, movimientos de la segunda década del siglo XX y el Surrealismo

 El expresionismo‎
Es un movimiento que intenta reflejar la realidad a partir de lo que siente el artista. Se opone a la ‎objetividad del realismo. Surge en Alemania, alrededor de 1910. Junto con el cubismo y el futurismo, ‎tendrá gran influencia en los movimientos artísticos contemporáneos.‎
Los postulados del expresionismo en el terreno de la literatura, principalmente en la novela y el teatro, ‎son similares a los del arte expresionista y la música expresionista. Personajes y escenarios se presentan ‎de un modo distorsionado, con la intención de producir un gran impacto emocional. ‎

En el campo de la literatura, pues, la llamada “década expresionista” denomina el periodo cumbre del ‎movimiento; esto es, el periodo comprendido entre 1910 y 1920. La erupción de la Segunda Guerra ‎Mundial supone una fuerte ruptura, tanto en los tonos como en los tópicos, particularmente, en el campo ‎de la poesía expresionista. Mientras algunos autores literarios (por ejemplo, los autores futuristas) ‎consideraron la guerra como una fuerza arrasadora y renovadora que acabaría con la sociedad burguesa, ‎por otro lado, la imagen del conflicto cobró tintes negativos de la mano de otros muchos poetas que ‎plasmaron los horrores de la guerra en sus obras. Y no es de extrañar, ya que muchos de ellos habían ‎vivido, en primera línea y en sus propias carnes, la desolación de la guerra. Ningún otro movimiento hasta ‎la fecha había apostado de igual manera por la deformidad, la enfermedad y la locura como el motivo de ‎sus obras. Como cualquier otro movimiento de cualquier otra época, tampoco el expresionismo tiene los ‎limites bien definidos y, por ello, su definición depende del punto de vista que se adopte. ‎

‎ Movimientos literarios de la segunda década del siglo XX


Surgen con la intención de renovar la poesía. Se conocen con los nombres de dadaísmo y a través de las ‎palabras sin sentido pretenden aportar a esa renovación: más que la obra, es el gesto lo que interesa a los ‎dadaístas, gesto que va más allá de los puros canales de expresión artística para manifestarse en la ‎política, en las costumbres, en la misma sociedad, siempre que este gesto sea entendido como ‎provocación contra el sentido común, la moral, la ley y cualquier normativa u ortodoxia. De aquí que el ‎escándalo fuera el instrumento preferido para hacer públicas sus acciones. ‎ ‎ El dadaísmo va más allá del ‎puro significado o la simple noción de un movimiento artístico para llegar a proponer una forma de vivir; ‎el ultraísmo (Jorge Luis Borges) y el creacionismo (Vicente Huidobro) pretenden hacerlo a través de la ‎imagen pura. Estos movimientos duraron muy poco tiempo ya que desembocaron en el surrealismo. ‎

‎ El surrealismo

Es un movimiento que nace públicamente en 1924, con el Manifiesto surrealista de André Breton ‎‎(escritor francés). El surrealismo se basa en la creencia en la realidad superior de ciertas formas de ‎asociación desdeñadas hasta la aparición del mismo y en el libre ejercicio del pensamiento: reflejar la ‎realidad a través de los elementos inconscientes e irracionales de la mente, que el artista expresa por ‎medio de los actos psíquicos automáticos. Entre sus representantes se considera a Jorge Luis Borges ‎‎(argentino); Mª Luisa Bombal (chilena, autora de La última niebla), Julio Cortázar (argentino, autor, ‎entre otros, del cuento Continuidad de los parques), Juan Rulfo ‎ (mejicano, autor de la novela Pedro ‎Páramo, considerada unánimemente por la crítica una de las obras maestras de la literatura ‎latinoamericana, y de una colección de cuentos titulada El llano en llamas).‎

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